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Bienvenido



Bienvenido
Bienvenido al desconcierto, vos,
ave que cree que vuela,
grillo que al amanecer cesa su concierto.
Vos, siempre viento insípido, cálido y confortable.
Vos, siempre el mismo surco.
¿A dónde irás a parar, pequeña mosca, cuando la telaraña se corte?

Vivimos



Vivimos

La condena del ser es la vida y es la muerte,
ese mismo río que siempre tiene dos orillas.
La corriente a veces avanza demasiado rápido, de imprevisto.
La otra orilla espera, allá espera también la historia,
los muertos, los linajes y lo peor de todo:
el olvido.
No hay forma de escapar, las olas nos llevarán a todos
                      -Sin excepción.-
Pero hay algo que podemos dejar de este lado,
una huella, un camino recorrido, un vida en el tiempo.
Porque vivimos para dejar un rastro, un silbido eterno en el viento,
una luz incandescente en el cielo;
vivimos para justificar nuestra llegada (y nuestra partida);
vivimos para convencernos de que vale la pena intentar;
vivimos porque es el don que la muerte otorga;
vivimos, a veces, sin saber que estábamos viviendo;
vivimos porque al vivir hay una forma de unir las dos orillas:
el recuerdo.

Nuevo poema.



Espejo

Ante el espejo no sabés si mirás o sos mirado.
Te sentís ajeno a tu ser. ¿Es eso la libertad? ¿La poesía?
¿Lo que los poetas llaman volar?
Querés una mano y la acercás contra el vidrio.
Ambas se conectan. ¿Por qué se sienten tan frías al tacto?

Arrimás tu cara entonces, la pegás contra el cristal.
La frente se emblanquece.
El sujeto de aquel otro mundo hace lo mismo,
pero está apático, lejano, y no encontrás consuelo
ni siquiera a través de un suspiro, 
que sólo empaña y distorsiona la imagen.

Un golpe destruye esa cara que busca compañía.
Se despedaza el espejo, la sangre brota.
¡Al fin algo caliente! - Exclamás.
El líquido carmesí se extingue (Siempre sucede).
Es igual al tiempo, al viento,
a las hojas que se secan.

Pero algo queda (esto también siempre sucede),
el recuerdo, esa película cuando te ensimismás,
lo que el viento agitó, pero aún sigue allí,
ese árbol desnudo que pronto mecerá nuevas hojas.

En la infinita alternancia, permanece un rastro:
Una cicatriz en lo profundo de tu esencia
o una sonrisa que queda estática en tu retina;
Y ambas te dicen ¡Pero che, si estás vivo!

Aquellos sentimientos más profundos: la sed insaciable,
la descendencia de la sangre y la voluntad,
los libros, el mundo dentro de otros mundos.
el universo al final, es decir, al principio
son tu fe y lo sabés bien.

Ahora desistís de mirar tu reflejo en el espejo ya roto.
No hay lugar en esos ojos para la soledad.
Es hora de observar hacia otro lado
Desear,
Buscar,
Ver,
Sentir
Alguien a tu lado.
Es hora de sanar la herida.

Voluntad eterna



Voluntad eterna

¿Qué hacés, amigo?
¿En qué lugar recóndito del oscuro universo
- además de hacerlo en nuestros sueños,
recuerdos
y desánimos -
brilla tu sonrisa?

Te cuento que a nosotros el silencio
nos provoca estrépito
y ahora el verano un poco de frío.

Sé que con el tiempo te vamos a devolver la sonrisa,
no como aquel bálsamo que inmortalizaste,
pero sí algunas de añoranza y alusión.

Lo que sí, recurriremos a las lágrimas
cuando no quede más remedio
que su irremediable desahogo.

Mas hay algo que nos calma,
y es que en todos los momentos difíciles,
cuando reine el hastío y el miedo,
sabremos que tu amistad,
tu compañerismo,
tu voluntad,
-esas velas que nunca se apagarán-
nos calentarán, nos iluminarán;
te calentarán, te iluminarán.

1/3/1992 -------------> Eternidad.

Fragmento de Desnos

"No toques nunca a mi puerta visitante.
No hay sitio en mi casa ni en mi corazón.
Para las antiguas imágenes de mí mismo
tal vez me reconozcas.
Yo no sabría ya reconocerte."

Robert Desnos

Poema de Ko Un






La vela blanca

Nadie desea la tempestad, ¡esto es cierto!
Y, en cambio tú, blanca vela ahí fuera en el mar,
en lo hondo del corazón esperas que llegue la tempestad.
Porque sólo durante la tempestad
logras estar viva.

Oh, blanca vela paciente y nostálgica en el gran mar azul!
La lucha ha empezado.

Mi mirada no se aparta de ti.

Entre la hierba, bajo mis pies,
incluso una brisa suave es tempestad.

"Ko Un", De Estrellas en el país natal, 1984.

Poema de Emily Dickinson

632

El cerebro - es más amplio que el cielo -
colócalos juntos-
contendrá uno al otro
holgadamente - y tú - también
el cerebro es más hondo que el mar -
retenlos -  azul contra azul -
absorberá el uno al otro -
como la esponja - al balde -
el cerebro es el mismo peso de Dios -
pésalos libra por libra -
se diferenciarán - si se pueden diferenciar -
como la sílaba del sonido -

Perspectiva

Perspectiva

Dentro de mis ojos
se abre el canto hermético
de las simientes que
no florecieron.

Todas sueñan un fin
irreal y distinto.
(El trigo sueña enormes
flores amarillentas.)

Todas sueñan extrañas
aventuras de sombra.
Frutos inaccesibles
y vientos amaestrados.

Ninguna se conoce.
Ciegas y descarriadas.
Les duelen sus perfumes
enclaustrados por siempre.

Cada semilla piensa
un árbol genealógico
que cubre todo el cielo
de tallos y racimos.

Por el aire se extienden
vegetaciones increíbles.
Ramas negras y grandes,
rosas color ceniza.

La luna casi ahogada
de flores y ramajes
se defiende con sus rayos
como un pulpo de plata.

Dentro de mis ojos
se abre el canto hermético
de las simientes que
no florecieron.


Federico García Lorca

Nuevo poema



Noche de plenilunio.

Aquella noche de plenilunio
un ave se perdió en el cielo
Los gritos del día eran corsarios
del silencio de la penumbra.
Entretanto un árbol velaba sus hojas muertas
frente a la ventana del chico desvelado.
Quien desgarraba en poesía
la lenta despedida del verano
Como una flor marchitándose (como su inocencia)
Como el chico que ya no era.

Sí, un ave se perdió en el cielo
aquella noche de plenilunio.

Mi cumpleaños veintidós, abuela.


En un ardid de rememoración:

Las golosinas para la cama,
El pan a veinte centavos,
La máquina para hacer pastas,
Los deberes obligados,
Las anginas inclementes.

Los viajes a Mar del Plata,
Que acá está Azul, que después viene Tandil,
ya casi llegamos.

¿Mañana puedo faltar a la escuela?
Regañina y alianza, no le decimos a mamá.
En la tele pasan Franklin y Las tres mellizas
En mis manos el té con leche.

¡Alaridos y lágrimas!
¡¡Primer premio en narrativa!!

Tu cruz en mi cuello,
En mi pecho,
En mi niñez,
En mi porvenir.

Tu destino será el mío.
Mi destino será el tuyo.
Hoy cumplo veintidós,

Vos eternidad.

Feliz día del amigo

LOS AMIGOS

En el tabaco, en el café, en el vino,
al borde de la noche se levantan
como esas voces que a lo lejos cantan
sin que se sepa qué, por el camino.

Livianamente hermanos del destino,
dióscuros, sombras pálidas, me espantan
las moscas de los hábitos, me aguantan
que siga a flote entre tanto remolino.

Los muertos hablan más pero al oído,
y los vivos son mano tibia y techo,
suma de lo ganado y lo perdido.

Así un día en la barca de la sombra,
de tanta ausencia abrigará mi pecho
esta antigua ternura que los nombra.


Julio Cortázar

Dos de Raymond Carver

  "¿Y conseguiste lo que querías en esta vida?"
Lo conseguí
¿Y qué querías?
Considerarme amado, sentirme
amado en la tierra"
 
 
Lluvia

Me desperté esta mañana con
unas ganas tremendas de quedarme todo el día en la cama
leyendo. Luché contra ello durante un rato.

Me asomé entonces a la ventana y estaba lloviendo.
Y me rendí. Me dediqué por entero
al cuidado de esta mañana lluviosa.

¿Viviría mi vida otra vez?
¿Con los mismos errores imperdonables?
Sí, a la mínima posibilidad que tuviera. Sí.

Me lloran las palabras

Me lloran las palabras,
¡Cuantos improperios
al aire regalaría!
El camino sigue esperando,
hay tigres agazapados,
¡Y los pájaros que murieron hoy!
Mas cuantos otros aún vuelan.

Me lloran las palabras,
un río seco (el hambre insaciable)
El camino sigue esperando,
agazapado observo a los tigres agazapados,
velo a los pájaros caídos,
¡pan urgente!
para los que aún aletean.

Me lloran las palabras,
estado anémico literario.
El camino sigue esperando,
los tigres viven en soledad,
los pájaros en bandada.
Dulce trino de libertad,
de esperanza,
de resurrección.

Lloren palabras, lloren,
pero no se vayan nunca,
jamás.


Poema del poeta griego Arquíloco

Corazón, corazón, si te turban pesares
invencibles, ¡arriba!, resístele al contrario
ofreciéndole el pecho de frente, y al ardid
del enemigo opónte con firmeza.
Y si sales vencedor, disimula, corazón, no te ufanes,
ni, de salir vencido, te envilezcas llorando
en casa. No les dejes que importen demasiado
a tu dicha en los éxitos , tu pena en los fracasos.
Comprende que en la vida impera la alternancia.
 
 Arquíloco 

Los delfines

Los delfines

Los delfines no juegan en las olas
como la gente cree.
Los delfines se duermen bajando hasta el fondo del mar.
¿Qué buscan? No sé.
Cuando tocan el fin del agua
despiertan bruscamente
y vuelen a subir porque el mar es muy profundo
y cuando suben ¿qué buscan? No sé.
Y ven el cielo y les vuelve a dar sueño
y vuelven a bajar dormidos,
y vuelven a tocar el fondo del mar
y se despiertan y vuelen a subir.
Así son nuestros sueños.


Silvina Ocampo

La leyenda del tiempo


El sueño va sobre el tiempo
flotando como un velero.
Nadie puede abrir semillas
en el corazón del sueño.
¡Ay, cómo canta el alba, cómo canta!
¡Qué témpanos de hielo azul levanta!
El tiempo va sobre el sueño
hundido hasta los cabellos.
Ayer y mañana comen
oscuras flores de duelo.
¡Ay, cómo canta la noche, cómo canta!
¡Qué espesura de anémonas levanta!
Sobre la misma columna,
abrazados sueño y tiempo,
cruza el gemido del niño,
la lengua rota del viejo.
¡Ay, cómo canta el alba, cómo canta!
¡Qué espesura de anémonas levanta!
Y si el sueño finge muros
en la llanura del tiempo,
el tiempo le hace creer
que nace en aquel momento.
¡Ay, cómo canta la noche, cómo canta!
¡Qué témpanos de hielo azul levanta!

Federico García Lorca

"Alma desnuda"

"Alma desnuda"

Soy un alma desnuda en estos versos,
Alma desnuda que angustiada y sola
Va dejando sus pétalos dispersos.

Alma que puede ser una amapola,
Que puede ser un lirio, una violeta,
Un peñasco, una selva y una ola.

Alma que como el viento vaga inquieta
Y ruge cuando está sobre los mares,
Y duerme dulcemente en una grieta.

Alma que adora sobre sus altares,
Dioses que no se bajan a cegarla;
Alma que no conoce valladares.

Alma que fuera fácil dominarla
Con sólo un corazón que se partiera
Para en su sangre cálida regarla.

Alma que cuando está en la primavera
Dice al invierno que demora: vuelve,
Caiga tu nieve sobre la pradera.

Alma que cuando nieva se disuelve
En tristezas, clamando por las rosas
con que la primavera nos envuelve.

Alma que a ratos suelta mariposas
A campo abierto, sin fijar distancia,
Y les dice: libad sobre las cosas.

Alma que ha de morir de una fragancia
De un suspiro, de un verso en que se ruega,
Sin perder, a poderlo, su elegancia.

Alma que nada sabe y todo niega
Y negando lo bueno el bien propicia
Porque es negando como más se entrega.

Alma que suele haber como delicia
Palpar las almas, despreciar la huella,
Y sentir en la mano una caricia.

Alma que siempre disconforme de ella,
Como los vientos vaga, corre y gira;
Alma que sangra y sin cesar delira
Por ser el buque en marcha de la estrella.



Alfonsina Storni

La vida del poeta y del hombre

Buenas, quiero comentar a mis lectores que estoy contento porque pude superar algo que me tenía atado hacía varios años. Imagino que alguien más se alegrará, si es verdad eso que dicen que las alegrías cuando se comparten se multiplican. En fin, esperemos que el 2013 siga trayendo buenos vientos.

Dos poemas....

Contradicción.

¿No ves que te contradecís?
Sos una estrella que se muestra de día,
una ráfaga de viento cálido en invierno,
una metáfora en la realidad.

¿Cómo te puedo creer entonces?
Es verdad que me gusta lo incoherente,
pero no lo contradictorio.
Mucho menos en alguien que alumbra un camino
y se escabulle por el otro.

La vida del poeta y del hombre




Una hoja en blanco,                           una hoja escrita
una botella vacía,                               una botella llena
una mirada perdida,                           una mirada encontrada
un alma partida,                                 un alma entera
una mariposa muriendo,                     una mariposa naciendo
un adiós de despedida,                      un adiós con regreso
un abrazo sin amor,                           un abrazo con amor
una lengua sin palabras,                     una lengua con palabras
un rostro gélido                                 un rostro cálido
--- sangre de color penumbra---      ---sangre de color escarlata---
un anhelo y una utopía                       un hecho y un logro




poema de Cortázar

Esta ternura

Esta ternura y estas manos libres,
¿a quién darlas bajo el viento ? Tanto arroz
para la zorra, y en medio del llamado
la ansiedad de esa puerta abierta para nadie.
Hicimos pan tan blanco
para bocas ya muertas que aceptaban
solamente una luna de colmillo, el té
frío de la vela la alba.
Tocamos instrumentos para la ciega cólera
de sombras y sombreros olvidados. Nos quedamos
con los presentes ordenados en una mesa inútil,
y fue preciso beber la sidra caliente
en la vergüenza de la medianoche.
Entonces, ¿nadie quiere esto,
nadie?
 
Julio Cortázar

Leer

Leer, leer, leer, vivir la vida
que otros soñaron.
Leer, leer, leer, el alma olvida
las cosas que pasaron.
Se quedan las que se quedan, las ficciones,
las flores de la pluma,
las olas, las humanas creaciones,
el poso de la espuma.
Leer, leer, leer, ¿seré lectura
mañana también yo?
¿Seré mi creador, mi criatura,
seré lo que pasó?

(Miguel de Unamuno)

Sobre mí

Mi foto
No me sé describir a mí mismo. Lo dejo a la percepción del que me conoce y al prejuicio del que no.

Los atrapados en el espacio surrealista:

Mi lista de blogs

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